sábado, 19 de febrero de 2011

Esperanza

Esta librería lanza un grito de auxilio en este blog. Encontré a "La Esperanza" en Avilés, con sus puertas cerradas, con su fachada abandonada pero elegante y soberbia en otros tiempos. Parece una premonición, el abandono del papel, la pérdida del olor a madera de los lapiceros bien dispuestos, los estantes sujetando nombres ilustres y perfectamente ordenados, los clientes preguntando por las últimas novedades, el librero conocedor de géneros, autores y vidas compuestas. Me gustaría saber si después de tantos años tomada la fotografía, esta libreria ha conseguido reabrir sus puertas.

martes, 15 de febrero de 2011

Verona

Nombrar Verona es decir Stefano, Alessandro, Silvia, Elena, Donato, Maria Rosa... Llegar a Verona son tardes de conversación, de risas con risoto, brindis con valpolicella y canciones de Celentano. Vivir en Verona son paseos por el Adige, la visión de Veronese, la ópera de la Arena y el descanso en la Plaza delle Erbe.  Marcharse de Verona es tocar los muros de la puerta Borsari, acariciar con la mirada sus colinas y gritar en la tumba de Salgari  ¿Oh Capitán... mi capitán!, nuestro viaje apenas ha comenzado.

lunes, 14 de febrero de 2011

Porto

La ciudad está hecha de pequeños encantos. Y es sincera. No esconde sus defectos y ofrece generosamente sus virtudes. Oporto le debe todo al río y sus casas y balcones invaden las colinas formando un muro de humildad a ambos lados del Douro. Los barcos rabelos acarician la desembocadura y traen y llevan los deseos y los recuerdos. Oporto no es refinada, pero sabe de costumbres y desafíos. Ciudad de contrastes que teje diariamente su vida en un eterno equilibrio entre lo alegre y bullicioso, cuando es bañada por el sol, o triste y melancólica cuando la bruma es espesa y gris y la cubre con la primera hora del día. En esta ciudad escondí un nombre escrito en una moneda de plata para un día volver.

viernes, 11 de febrero de 2011

Poros

Parece una colmena que alberga una vida intensa dentro. Parecen poros por los que se transmite una carga de energía de ida y vuelta. En realidad es la superficie de una piedra volcánica que talló el paisaje con la fuerza bruta de la naturaleza. Poco pudo entonces hacer el hombre. Hoy se pasea maravillado por toda la isla intentando aprender los secretos de la Tierra. Parece fría e inaccesible, compacta y estéril pero deja que algún resto de vida pueda enraizar en sus entrañas como la lengua de pájaro que tiñe tímidamente de verde el profundo negro-café de este resto volcánico. Yo, allí, también dejé algo de mí a los pies del Timanfaya.

jueves, 10 de febrero de 2011

Desdibujado

Castigado a la pared por haber sido joven, atrevido, irreverente, indisciplinado. Castigado por no respetar las reglas, la sumisión, el orden jerárquico de las cosas. Castigado por haber improvisado, ser creativo, creer que en la iniciativa, por tener opinión. Castigado a estar solo, apartado, relevado por cultivar el ingenio, la duda, la curiosidad, el inconformismo. Castigado por creer que todos tienen derecho a encontrar un sitio propio en la vida y querer tener rostro y voz. Algo habrá que cambiar en nuestros centros escolares.

miércoles, 9 de febrero de 2011

Cúmulos

Como una explosión o como una bandada de pájaros aparecen estos cúmulos altos por encima del paisaje. Aunque percibimos una sensación de movimiento, el lugar está fuertemente calmado. Apenas sopla una brisa ni se oye sonido alguno.  El azul contrasta con la tierra seca de los campos de labor, hoy más abandonados que nunca. Las dos encinas parecen una puerta abierta a un infinito que se construye más allá;  desde donde surgen los deseos que se reflejan, sin límite, en la retina de nuestros ojos, húmedos, del esfuerzo de retener esta imagen para el recuerdo.

lunes, 7 de febrero de 2011

Espejo

Esta imagen es de cristal. Y su originial es obscenamente diminuto. Infinitamente pequeño. Insultantemente nimio, casi invisible. Cerca de la nada. Mi ojo lo ha aumentado y, no sé porqué, yo me veo reflejado en cada parte, en sus diferentes fragmentos, en la fuerte tonalidad granate como si fueran manchas de sangre adheridas al yeso cristalizado. Parece cortante pero, por su tamaño, es completamente inofensivo. Su irregularidad me recuerda al ser humano cuando intenta parecer cuerdo.