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martes, 10 de enero de 2012

Epitafios


Tengo predilección por los cementerios. Es posible que me guste mirarlos desde fuera, claro, con cierto aire de satisfacción por saber que por mucho que pasee por sus tumbas, nichos o mausoleos siempre podré, por mi pié, salir por la puerta (de momento). Y me gusta leer los nombres de los que están allí, sus fechas y sus mensajes que nos han dejado para ser leídos "toda la vida". Morir con epitafio es una buena elección. Cuando pensamos cuál sería el nuestro intentamos que sea original, simpático, que resuma nuestro paso por este mundo, que los allegados tengan siempre un motivo de recuerdo... No sé porqué he traído este tema ahora a este blog. Será que el 2012 es el año anunciado por los mayas como el fin del mundo y a mi me han entrado escalofríos, o será por este invierno seco pero helado o será que hacía mucho que no escribía y lo que he intentado era "romper el hielo y el silencio".

domingo, 17 de julio de 2011

Piedra y Sombra

La piedra se enmaraña serenamente fría y dura en mi propia sombra. Las dos parecen compartir un mismo instante para ver y sentir la vida. Donde el hombre flaquea, la piedra exhibe su coraza. Donde la piedra rueda débil, el hombre alimenta un permanente fuego.

martes, 5 de julio de 2011

Gota


Las gotas golpean los besos que se derraman en la colcha desordenada; luz y sombra, alegría e incertidumbre. Casi hemos pasado todo el día juntos, cuerpo a cuerpo, mirada a mirada, complicidad con sonrisas. Nos hemos despedido casi en silencio, aceptando la distancia con ojos de arrepentimiento. En la noche suceden extraños equilibrios dentro de la mudez de la alcoba. Vértigo, refugios y cuerpos ardiendo. Aprendimos a tender hilos de plata hacia la luz blanca de la luna porque no teníamos tiempo para vernos vivir.

miércoles, 1 de junio de 2011

Lisboa

Vuelvo periódicamente a Lisboa buscando su lentitud, su anclaje en el tiempo, su inclinación perfecta hacia el río y su húmedo calor que empapa las conciencias hasta dejarlas exhaustas, renovadas, limpias. Lisboa siempre se renueva y siempre está ahí, como una amante fiel; nada te exige y generosa se ofrece. Lisboa me provoca un bucle en la memoria y me interroga constantemente sobre mi propia historia, la que me hace avanzar o retroceder, la que beneficia o me inquieta.

martes, 10 de mayo de 2011

Compromiso

Dejar huella o recuerdo o sentimiento ligados a un espacio, a una ciudad, a un rincón, a un momento y a una o unas personas es querer sentirse vivo, es firmar un compromiso de "yo estuve aquí contigo"; y eso nos va a pertenecer siempre aunque solamente haya ocupado un instante en nuestra vida... Cuando en algún puente se enraman cientos de candados grabados con vocación de eternidad, se me humedecen los ojos pensando que en ese acto hay todo un universo de lenguaje común.

jueves, 17 de marzo de 2011

Japón

Envía este poema visual Miguel Agudo. Nos obliga a parar la mirada en la catástrofe de Japón. La existencia en un segundo. La esperanza dentro de un puño cerrado. El capricho de la vida y de la muerte. Definitivamente vivimos en un mundo V-I-C-A, volátil, incierto, complejo, ambiguo. El mundo está cambiando. Atentos.

sábado, 19 de febrero de 2011

Esperanza

Esta librería lanza un grito de auxilio en este blog. Encontré a "La Esperanza" en Avilés, con sus puertas cerradas, con su fachada abandonada pero elegante y soberbia en otros tiempos. Parece una premonición, el abandono del papel, la pérdida del olor a madera de los lapiceros bien dispuestos, los estantes sujetando nombres ilustres y perfectamente ordenados, los clientes preguntando por las últimas novedades, el librero conocedor de géneros, autores y vidas compuestas. Me gustaría saber si después de tantos años tomada la fotografía, esta libreria ha conseguido reabrir sus puertas.

viernes, 11 de febrero de 2011

Poros

Parece una colmena que alberga una vida intensa dentro. Parecen poros por los que se transmite una carga de energía de ida y vuelta. En realidad es la superficie de una piedra volcánica que talló el paisaje con la fuerza bruta de la naturaleza. Poco pudo entonces hacer el hombre. Hoy se pasea maravillado por toda la isla intentando aprender los secretos de la Tierra. Parece fría e inaccesible, compacta y estéril pero deja que algún resto de vida pueda enraizar en sus entrañas como la lengua de pájaro que tiñe tímidamente de verde el profundo negro-café de este resto volcánico. Yo, allí, también dejé algo de mí a los pies del Timanfaya.