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miércoles, 1 de junio de 2011

Lisboa

Vuelvo periódicamente a Lisboa buscando su lentitud, su anclaje en el tiempo, su inclinación perfecta hacia el río y su húmedo calor que empapa las conciencias hasta dejarlas exhaustas, renovadas, limpias. Lisboa siempre se renueva y siempre está ahí, como una amante fiel; nada te exige y generosa se ofrece. Lisboa me provoca un bucle en la memoria y me interroga constantemente sobre mi propia historia, la que me hace avanzar o retroceder, la que beneficia o me inquieta.

viernes, 1 de abril de 2011

Ciudades

Las ciudades no nos son ajenas. Marcan nuestros ritmos y favorecen los encuentros. Si te sumerges entre sus calles, te dejas acariciar por sus voces y pierdes los pasos entre sus rincones, es cuando te percibes con claridad los latidos de su corazón. Hay ciudades amables, tímidas, orgullosas, secretas, protectoras... A mi me gustan las que dejan traslucir su extremo más humano, donde hay una simbiosis patente entre sus ásperos muros y sus significadas gentes.

lunes, 21 de marzo de 2011

Riga

Letonia parecía tan lejos... Casi todas las ciudades dejan restos eternos en la retina. A veces, si la unión con ella es muy fuerte, incluso te puedes llevar olores de sus rincones, murmullos de sus ríos y fuentes, ecos de voces que recorren sus calles y plazas. Los días pasados en Riga no fueron circunstanciales. El puesto callejero de matrioskas con personajes para todos los gustos me llamó la atención. Adquirí el segundo Michel Jackson de la fila de abajo empezando por la derecha. Como "buena muñeca rusa" tiene un número impar de figuras dentro. ¡Es tan absurdo! Sin embargo me acompaña tanto...

miércoles, 16 de marzo de 2011

Igaudito

Yo no sé por qué un día me imaginé a Gaudí encaramado en el Guggenheim de Bilbao. Estaba allí, como un espectro, como un invitado de piedra ya que él poco o nada tenía que ver con este diseño y construcción. Quizás fuera por un sentimiento de aprobación, o de envidia, o de estado omnipresente donde el artista se siente llamado ante cualquier acto de belleza o de creación. El caso es que se le ve tranquilo, pensativo o abstraído. Yo tampoco sé ahora si realmente lo vi, lo imaginé, lo sentí o quise sentar a un monstruo encima de otro.

domingo, 27 de febrero de 2011

Cuenca

Cuenca no tiene mar. Pero sí dos ríos que la circundan. La ciudad tiene carácter pero sus habitantes no son todavía conscientes de ello. Han recibido un don natural y hay que estar agradecidos. Nada es eterno. Acostumbrados a lo bello, finalmente pierde su significado. Educar para ver y sentir. Educar para comprender y compartir. Educar para proteger y difundir. Y si no, ¿para qué sirve ser patrimonio de la humanidad?

domingo, 20 de febrero de 2011

Collioure

Leo en El País (20-02-2011) el artículo sobre la tumba de Machado, sobre su presencia viva en el espíritu de aquellos que le siguen amando y reclamando su ayuda tanto para asuntos terrenales como celestiales. Yo también estuve en Collioure una tarde de verano junto a su tumba querida y soñada. Rebosaba vida, llena de color y de olor, de palabras encendidas, de recuerdos sin tiempo y sin nombre y sin pena; porque permanece ligero de equipaje, casi desnudo. Yo también estuve en Collioure y dejé mi mensaje junto al mar.

sábado, 19 de febrero de 2011

Ciudadtela

Ciudad de trozos de tela, de símbolos de identidad dispersos, de aceras interminables, de kilómetros de autopistas, de noches de cerveza en callejones sin salida. La ciudad así presentada, cosida con restos de pantalones vaqueros, adquiere un tono amable y cercano, de vagabundeo y de pandillas inquietas. Creo que me reconozco asomado en el balcón del último piso, al lado de la etiqueta de spirit.

martes, 15 de febrero de 2011

Verona

Nombrar Verona es decir Stefano, Alessandro, Silvia, Elena, Donato, Maria Rosa... Llegar a Verona son tardes de conversación, de risas con risoto, brindis con valpolicella y canciones de Celentano. Vivir en Verona son paseos por el Adige, la visión de Veronese, la ópera de la Arena y el descanso en la Plaza delle Erbe.  Marcharse de Verona es tocar los muros de la puerta Borsari, acariciar con la mirada sus colinas y gritar en la tumba de Salgari  ¿Oh Capitán... mi capitán!, nuestro viaje apenas ha comenzado.

lunes, 14 de febrero de 2011

Porto

La ciudad está hecha de pequeños encantos. Y es sincera. No esconde sus defectos y ofrece generosamente sus virtudes. Oporto le debe todo al río y sus casas y balcones invaden las colinas formando un muro de humildad a ambos lados del Douro. Los barcos rabelos acarician la desembocadura y traen y llevan los deseos y los recuerdos. Oporto no es refinada, pero sabe de costumbres y desafíos. Ciudad de contrastes que teje diariamente su vida en un eterno equilibrio entre lo alegre y bullicioso, cuando es bañada por el sol, o triste y melancólica cuando la bruma es espesa y gris y la cubre con la primera hora del día. En esta ciudad escondí un nombre escrito en una moneda de plata para un día volver.